Hoy tenemos la oportunidad de charlar, de conocer un poco más de cerca a nuestro querido “prepa”, a Sergio Monteagudo. Después de pasar una larga vida de baloncesto en equipos top del panorama baloncestístico se unió a nosotros como preparador y desde que le tenemos aquí el tiempo ha pasado volando. Esperamos que disfrutéis leyendo esta pequeña charla y así podáis conocer mejor a Sergio.

Como bien sabemos tienes una gran trayectoria,
Vaya forma de llamarme viejo jajaja.
¿A qué edad empezaste a jugar?
Empecé a jugar con 11 años, venía del fútbol y medía 1,55 y un 44 de pie, y un vecino le dijo a mi madre que probara en baloncesto, recuerdo que el primer día me dio vergüenza y le dije a mi madre que no, y no fui.
¿Y cuando te diste cuenta que el baloncesto era tu día a día?
Pues creo que desde siempre, para mí era lo primero, a medida que pasa la edad tienes más exigencias, estudios sobre todo o simplemente quedar con gente, y nunca he cambiado eso, habré faltado a muy poco entrenos en mi vida deportiva, aunque eso me ha supuesto tener que levantarme a las 3:00 o a las 4:00 a estudiar porque me pillaba el toro o tener que ver cómo la gente quedaba en el metro para irse de fiesta y yo con la mochila a entrenar o el simple hecho de ir a cumpleaños tarde porque tenía entrenamiento. Cuando algo-alguien te gusta de verdad, siempre es lo primero.

Una vez llegaste a Arganda, ¿Qué es lo que más te sorprendió? actitudes, instalaciones, relaciones, etc.
Lo que más me sorprendió fue en un principio, el nivel que se tenía en los equipos en los que estaban completos, no esperaba encontrarme con eso. Mi primera experiencia en el club, fue un día en el Alberto Herreros y estaban jugando un partidillo los chicos y vi a Raúl Haro y pensé “que hace ese chico jugando aquí…”, luego a medida que pasa el tiempo lo entiendes.
Después a medida que ya te introduces en el club, y pasas más tiempo allí, lo que más me sigue impresionando es el trato que recibes y las condiciones que se dan dentro del club, considero que en todos los clubes que he estado me han tratado bien, pero no tanto como aquí, y cuando tienes una edad valoras más este tipo de cosas porque sabes cuál es la realidad en la mayoría de sitios.

¿Cuánto tiempo llevas trabajando en el Club Baloncesto Arganda, y que labores desarrollas aquí?
Pues este va a ser nuestro 5º año aquí, y la verdad que ha pasado muy rápido, pero muy contento la verdad. Empecé como preparador físico únicamente y hoy en día la verdad que hago muchas cosas y aunque me suponga currar todos o casi todos los días, hago lo que me gusta y eso hace que se lleve mejor.
Soy preparador físico, coordinador de escuelas, estoy en cuatro equipos (alevín masculino 09, preinfantil masculino, 1º Autonómica masculina y ahora el último en el 1º Nacional femenino) a parte de entrenar en escuelas. En definitiva, soy el primero que llega y el último que se va, y eso también te lleva a ayudar en todo lo que se pueda y arreglar/solucionar problemas que surgen en el día a día.

Sergio, Cholet (Francia) 2000-2001

Hoy en día hay muchas discusiones sobre que los adolescentes son cada vez más difíciles de llevar, tú que haces preparación física desde preinfantiles hasta nacional, ¿Qué edad consideras que es la más difícil de entrenar?
Pues con mi experiencia tanto personal como deportista como de entrenador, diría que lo más complicado es 2º-3º de la ESO, en esas edades es fácil torcerse, cometer errores y equivocarte, y el como se afronten esas situaciones por parte de padres, entrenadores y la propia persona, determina el futuro deportivo del deportista.
Te contaré una experiencia, que me marco mucho y define bastante la situación.
Siendo cadete de 2º año, yo me iba con los compañeros los viernes que teníamos una hora menos de clase al bar a jugar al futbolín o a las máquinas, y nos tomábamos nuestros minis de cerveza o “calimocho” , y luego me iba a entrenar, así estuve como dos meses. Y a los años hablando con mi hermano, me dijo que mamá me seguía para saber que estaba haciendo, al final o entrenadores o profesores algo la comentarían, lo cierto es que nadie me dijo nada, lo curioso es que mi madre nunca me dijo nada, no me sentó a tratar el problema a ver que pasaba, y que narices estaba haciendo, al final los padres son los que mejor conocen a sus hijos en la forma de ser.
Ahora pensándolo, y sabiendo mi forma de ser en aquella época, y partiendo de la base que no hay una regla escrita para que estas cosas salgan bien, si me madre me hubiera presionado o actuado de otra forma a lo mejor hubiera saltado y la cosa no hubiera terminado así.
Entiendo que es duro ver como un hijo se está equivocando y no saber bien que hacer. No pretendo decir que tener esa actitud sea lo correcto, pero por suerte al final, salió todo bien y me enderecé “sólo”.

En tus preparaciones físicas a que le das mayor importancia, ¿A la resistencia y por consiguiente al cardio, o eres más “cañero” y te gustan más los ejercicios de hierro?
Pues depende fundamentalmente de la edad: – En mini, el trabajo es más de coordinación de pies, apoyos en saltos y caídas, y trabajo de fuerza con pequeñas resistencias como balones medicinales.
– En Preinfantil- Infantil, focalizo más en el trabajo de resistencia, tanto aeróbica como anaeróbica, en la técnica de carrera como de ejercicios básicos como flexiones y sentadillas.
– En cadete de primer año, es un trabajo más centrado en el aprendizaje de ejercicios de fuerza con pesas.
– A partir de ahí, en función del nivel de progresión, pues introduzco más ejercicios o más volumen sobre el trabajo de fuerza.
El trabajo de fuerza es vital para tener el cuerpo preparado y minimizar lesiones, al final por muy preparado que estés te puedes lesionar igualmente, lo único que este trabajo hace que sea menos probable. Siempre he pensado que la resistencia hay que trabajarla puntualmente, y el resto del año va implícita en la forma de cómo se entrena, y estoy muy convencido de ello cada día, hasta que salga un estudio que demuestre lo contrario, al final la ciencia nos hace evolucionar y sacar el máximo partido en el menor tiempo.
A nivel personal, no he levantado una pesa en serio hasta los 23 años y en edad de formación lo único que hacíamos era correr 20-30 minutos en temporada o 40 minutos en pretemporada, hacer flexiones y poco más.
Hoy en día yo no trabajaría así, la clave es la formación y los recursos que se disponen, estas variantes determinan las mejores formas de conseguir un mejor rendimiento, pero con esos tipos de entrenos que hacíamos y con los medios que teníamos, no me ha ido mal.
Los que me conocéis sabéis que soy bastante cañero, es mi forma de pensar y concibo el deporte así, pero también es cierto que es complicado sacar lo mejor de una persona si esa persona no quiere currar. Si tú vienes al físico o al entreno a darlo todo, a “morir” como suelo decir, independientemente del nivel que se tenga, esa persona ya me tiene ganado para mucho tiempo.

Pasas muchas horas dentro del pabellón y ves a muchos equipos entrenar, ¿Sientes una gran unión en el club? ¿Ves a los niños y niñas mejorar a medida que el año va avanzando?
Creo que, si estamos unidos, pero podríamos estarlo aún más. Los torneos o viajes que se han hecho unen mucho, a todo el mundo tanto jugadores como entrenadores, pero es un aspecto que se podría fortalecer más.
Y respecto al nivel de los jugadores, puedo decir que ha habido un salto muy importante, tenemos una idea de la forma de trabajar que es diferente y se ha conseguido ver una evolución tanto en la forma de jugar de los deportistas como en el volumen de equipos que tenemos.
Si un deportista no evoluciona en los entrenamientos a lo largo del año, algo estamos haciendo mal. Y digo entrenamientos porque que esa evolución se plasme en un partido es difícil ya que las condiciones no son las mismas y cambia la historia. Al final como he dicho antes, si la persona no quiere esforzarse y no está concentrada, es complicado que mejore.

“A modo de despedida, si me gustaría comentar que estoy muy agradecido a toda la gente con la que he coincidido todo este tiempo, de todas las situaciones se aprende algo y te ayudan a crecer, ya sea como jugador o como entrenador, y en especial a Diego Rubio que es la persona con la que más he crecido profesionalmente. También sobre todo a mis padres, sin ellos no sería lo que soy hoy en día, ni sin su esfuerzo y su forma de ser, no hubiera tenido la oportunidad de haber jugado con la gente que he jugado ya sea como compañero o como rival”.

Con estas palabras nos despedimos en lo que ha sido un placer haber podido conocer un poco más de cerca a Sergio al igual que saber alguna de sus curiosidades y opiniones sobre nuestro deporte. Muchas gracias a todos y BUEN BASKET!

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